Hasta ahora el teléfono no ha sonado. Sólo sé que también piensa en mi aquél que no ha llegado.
O eso espero.
Ayer sólo fue el comienzo, de una serie de días perfectos. Las metáforas llegaron ami y el desorden de mis pensamientos sólo trajo a mis dedos un textos enloquecido por 9 meses de dolor que terminaron maravillosamente. Y luego, sólo tú.
Gracias señor que ama el deporte, gracias por hacerme tan feliz y permitirme soñar de nuevo.
No debo decir más... Quedaría sin palabras.
:D
No sé si persigo las palabras o ellas me encuentran escondida. Sólo sé que tocan las fibras de mi corazón y me hacen estremecerme en espasmos de dolor.
Ilusiones, alas y sueños destruidos escondidos detrás de la cortina. Felicidades y amores surgiendo lentamente. ¿Regeneración? ¿Olvido? ¿Evolución? ¿Mala memoria?.
Es el futuro, eres tú esperando en la puerta. Sonrisas escondidas entre la oscuridad de una paupérrima sala de cine y carcajadas a la salida.
Minutos malgastados en mi vida mientras esperaba sin ningún fruto la llegada de él. La felicidad de encontrarme cara a cara con el error de esperar a quién no debía.
Las ilusiones despedazadas caían suavemente por las paredes mientras las recogía con sollozos en un pasado que quiero olvidar.
Todos los días una palabra, una voz que salía de un teléfono que luego callaría.
Tres días, para develar lo que se escondía detrás de un corazón anquilosado.
Seis meses para encontrarnos de nuevo, para el perdón, para el amor.
Una vida, corta para lo que debemos caminar.
Ilusiones, alas y sueños reconstruidos, que florecen de nuevo. ¿Nostalgia? ¿Amor? ¿Felicidad? ¿Sonrisas?
Tú, y la paciencia infinita que nos caracteriza.
Mi rostro surcado por el dolor de muchos años que se cura gracias a estos momentos.
Segundos, minutos, horas recuperados al costado de ése que no estaba esperando, pero que llegó recordándome que en realidad me negaba a esperarlo.
Hoy cuento los segundos, minutos y horas para volver a verlo y reconocer en su rostro la belleza de esos números.
Números, que amé después de mucho intentarlo. Sólo lo logré cuando llegaste a mi lado.

