"A veces, una melodía sirve para esquivar besos, esos besos que lanza el infortunio y que nacen de labios anónimos cosidos con amaneceres a la boca de la vida. Otras veces, una melodía se pone el traje de los domingos y hace que la tristeza tuerza el gesto, que baje la mirada y se vacíe de esa agua salada que llueve cuando se cubre de nubes el cielo del Alma."
Aire, aire... Sólo pido eso.
Respirar, huir de aquí, de la realidad.
Me escondo tras la pared que he construido con el pasar de los días y luego... Soledad.
Esa tranquilidad.
De nuevo mi mente se convierte en un remolino de sensaciones que quieren salir, quieren brotar. Luego, una imagen borrosa de lo que era...
¿Quién demonios se llevó la cordura y la escondió?, ¿Quién robó lo poco que quedaba de mi?
Suficiente, no quiero pensar, no quiero sentir, no quiero imaginar.
Y se cubre de nubes el cielo del alma...
