Pasa, toma asiento.
Te ofrezco el café o té de tu preferencia, si quieres licor tengo un alijo escondido entre las sábanas.

No te asustes, no corras. Sólo quiero algo de compañía.
Ven, hablaremos sobre lo que pienso de la vida, sobre lo que sientes al respirar y el dolor para dormir.
Te estaba esperando desde hace mucho tiempo.



Notturno sulla morte

Notturno sulla morte
Blekotakra (http://blekotakra.deviantart.com) estaba detrás del lente.

domingo, 7 de marzo de 2010

El guerrero. El caballero guardián.

Después de colgar sentía que el corazón le quedó en las manos. Sabía que si no hacía lo correcto esa misma noche se iban a desmoronar todos los sueños que había construido desde hacía un mes; aquellos sueños que poco a poco había guardado en una bola de cristal, de esas nevadas que agitas y se revuelven todas para mostrarte que en algun momento, cercano o lejano, todas tus ilusiones se unen si eres buena y se hacen un sueño realidad.
Pero esa esfera se había caído al suelo y desmoronado, esparciendo por todo el cuarto sus ilusiones y poniéndola en la ardua tarea de volver a armar su hermosa bola nevada. Y esa noche pondría la última pieza, y si la ponía bien, si tomaba las decisiones correctas y el camino recto lo lograría: volver a unir sus fantasías con la realidad. La pieza faltante era el príncipe de azul, aquel que la acompañaría en su burbujita y la ayudaría a andar. Pero no era lo suficientemente valiente para decidirse, debía presionarlo a que él se decidiera. Sabía que era cobarde, que él también lo era; pero simplemente en su mundo él debía perder primero el miedo para que ella lo pudiera hacer después. Su corazón latió más fuerte y sonoro. Sacudió su cabeza tratando de espantar los pensamientos sobre la cita. La noche estaría cerca pronto y debía parecer la muñeca más hermosa del mundo: una muñeca de porcelana a la cual proteger de los vientos más sutiles. Aún así no había mucho en que esforzarse: era frágil y lo sabía.
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Se miró al espejo haciendo una mueca de desagrado. No le agradaba lo que veía al espejo: una figura desgarbada y sin aspecto de ser agradable.
Odiaba cómo lucían sus tenis rotos con una falda larga. Además una camiseta negra de "Iron Maiden" no era la mejor eleciión para parecer una niña tierna y una viva representación de una muñeca de colección. No podía hacer nada: no iba a estudiar asesoría de imagen, ni diseño de modas... Nada relacionado con las vestimentas de las personas: en sus manos todos serían góticos o metaleros. Se rió para sus adentros y llamó a su madre: sería totalmente feliz, su sueño era verla como una "damita" de nuevo. Hizo un gesto de asco e insitió.
Luego de mucho discutir se vió frente al espejo con una falda corta muy bien diseñada, una camisilla rosa pálido y unas baletas. Mientras se miraba perpleja al espejo su madre anudaba metódicamente una cinta en su cabello y dejaba un hermoso moño a la vista.
Miró su reloj y se espantó por la hora: ¡Estaba tarde!. Tomó su primer saco y salió despavorida por la puerta de su casa.
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Camino al lugar de encuentro vió en todas las paredes de las calles, en cada esquina y cada árbol la figura de aquel que habría de ver en pocos minutos. Se sonrojó y pensó prunfamente: "Es más fuerte de lo que creía".
Al llegar al lago vió como una figura se movía lentamente: Era él.
Tuvo el impulso de correr en ese mismo momento, de gritarle todo lo que había guardado por unos meses en su corazón pero se contuvo. Observó detenidamente y notó que no estaba simplemente moviéndose como ademán de esperar a alguien, miraba algo, pensaba, imaginaba. Eso era lo único que ella necesitaba: él pensando como siempre.
Aguzó su vista y notó que miraba atentamente el lago y la luna en su interior. La luna tan bella como la primera noche que lo miró a los ojos, la primera noche que le tomó de la mano realmente, como su corazón se lo demandaba desde la primera vez que lo vió, desde el primer segundo que comtempló sus ojos aparte del resto del mundo. Se agolparon en su mente todas las imágenes de lo que ella sabía que eran recuerdos del más bello amor, pero que nunca podía expresar por miedo. ¡Que tontos somos los humanos al esconder todos nuestros miedos por simle miedo a perder sabiendo que siempre la vida nos da la oportunidad de levantarnos!. Recordó. Recordó aquella noche en la que escondidos del resto del mundo, en una habitación donde la luz era muy escaza, el sonido mucho y donde un sólo sofá los acogía cómodamente. Recordó como siempre escondiéndose de todos se tomaban de la mano y se miraban fijamente a los ojos tratando de decirse absolutamente todo. Encontraron una forma de comunicarse distinta a las palabras: los sentimientos. Recordó como que después de que su compañía se fuera a dormir, se recostaron en el sofá y se tomaron de nuevo las manos, pero esta vezsin esconderse; recordó como sin cruzar una palabra los dos sintieron que eso sería más fuerte que lo normal. Recordó que ese día sus ojos se abrieron por primera vez, sus oídos se destaponaron, sus conexiones nerviosas por fin se unieron a su piel, su lengua por fin empezó a funcionar y su nariz por fin captó todos los olores. Si, ella había estado aislada del mundo antes de conocerlo, y esa noche por fin puedo ver la belleza de un momento con aquel al que amas; por fin pudo oir las melodiosas notas que tría el viento cuando hablaba y los susurros que sentía desde su espalda, los cuales siempre tenían su voz, la voz de su guerrero; su piel por primera vez sintió verdaderamente el tacto del amor, sintió su mano cálida y pequeña comparada con la de su amado; sintió cada sabor en el ambiente y estos se entremezclaron con los olores que traía el viento, el olor de su cabello y el de su colonia la invadió. Sabía que tenía un nuevo olor favorito, y era su olor.
Luego a su mente vinieron los recuerdos de las peleas con su madre y la decisión de irse de aquel país, una decisión que sabía que la estaba matando por dentro pero que era la única opción de escapar del dolor. Y esa era la única opción que alguna vez había considerado hasta que lo conoció.
Luego de recordar posó su mirada sobre el hombre que estaba parado a la orilla de ese lago y sonrió.
Caminó cautelosamente hacia una pequeña estatua y luego se movió sigilosamente al lado del joven que la esperaba. Decidió saltar sobre él. Tomó impulso y al saltar notó que se giraba: "Oh no! lo voy a lastimar!" Pero luego comprendió que el suelo era suave y no habría ningún problema. Al caer sintió que en ese abrazo estarían definidas cada una de sus vidas. Vió sus labios, luego su cuello, luego su mejilla y pasó a su oreja.
-Catch ya!- Fué lo único que pudo decir en ese momento. Un torrente de palabras se agrupaba en su garganta y sentía como un nudo se armaba impidiéndole hablar.
-Catch? Me tumbaste! Más bien un: Knock Out!-Su voz se sentía tan perfecta comparada con el chillido que salía de su boca. Le encantaba su voz y como sonaba cerca de ella-Casi me matas, de un susto y de un golpe en la cabeza!- el se rió pesadamente y sabía que es no era buena señal. "¿Lo habré lastimado?" se preguntaba mientras lo observaba con ojos expectantes. En su mirada no había dolor. Tuvo un impulso casi natural a besarlo y tomó su rostro suavemente, pero supo que no era el momento así que apretó suavemente y se recostó en su pecho. Era un lugar perfecto para custodiarse del frío y  le encantaba la sensación de bienestar que éste le daba. Empezó a levantarse parsimoniosamente, no sabía si podía caer y eso era lo último que deseaba ese día. Se limpió la falda como de costumbre y se organizó. Al bajar la mirada notó que él la estaba mirando con cuidado y se sonrojó. Era tan tierno.
Le alargó la mano como ayuda para levantarse y lo acercó a un banco que había en la rivera. Comenzaron a hablar pero en el ambiente había electricidad, se sentía torpe por no poder hablar perfectamente, por no decirle a la cara todo lo que en realidad quería gritarle. Le desesperaba que el cayara también y por eso decidió hablar:
-No me voy- El llanto se hizo más evidente, estaba a punto de llorar y quiso evitar que él lo viera. Cerró los ojos para esconder el dolor. Lo miró y descifró la duda en su mente, le aclaró:-No lo imaginaste. No me voy- Al terminar bajó la mirada para econtrarse con sus manos sudoros y temerosas de la verdad. Lo vió confundido y con un millar de preguntas en su mente.
-Pero...- comenzó a decir con una voz entrecortada. No soportaba verlo así y le dijo de una vez lo que más le dolía: -Pero sabes el problema que hay... Y que siempre habrá.- No pudo evitar que el dolor se hiciera evidente en su rostro y sus manos, temblaba y estaba a punto de llorar como nunca lo había hecho . Luego sintió como la brazaba... ¡La estaba abrazando! y luego sintió su rostro más y más cerca. Lo besó. Respondió a lo que su cuerpo le estaba demandando, lo que su corazón había estado esperando y lo que mente había imaginado por muchos días. Lo sintió cerca, se sintió completa y feliz, se sintió amada por primera vez. No soportó más y lloró como nunca lo había hecho, entregó sus ojos a las lágrimas y no le importó que él las viera: ya sabía que lo amaba.
- No tengas miedo pequeña, no llores por algo así. Yo seré tu guardían y tu guerrero.

Le estaba secando las lágrimas y la abrazaba fuertemente. Por fin había logrado su mayor anhelo: descubrir el guerrero que la protegería de ahora en adelante.
Lo abrazó más fuertemente y se fundió en un abrazo de amor con su guerrero. Por fin.

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