Estás lejos... Eso lo sé.
Pero una luz en mi corazón me dice que espere, que no estás en la lejanía que te imagino.
Kilómetros nos separan, uno que otro océano, Unos países o ciudades no más. Unas cuantas horas en un medio de transporte que en antaño era imposible.
Aún así, pudiendo verte, pudiendo tocarte, sumergirme en la profundidad de tus ojos, embriagarme con las notas ácidas de tu olor, extasiarme con la perfección de tus besos, entregarme al letargo que me invade al ser abrazada por tus brazos, y el frío que hace que mis poros resalten de mi piel, que se erice cada parte de mi piel para demostrar tan simplemente lo que me embarga. Aún pudiendo cumplir todas estas fantasías, pudiendo llenar de todas estas sensaciones mis pobres y poco educados sentidos, no lo hago. No pienso ni una milésima de segundo en hacerlo, simplemente dejo que mis ojos se deleiten con el recuerdo de tu rostro, con la perfección de cada una de tus facciones. Dejo que los recuerdos fluyan y se tomen cada recodo, cada célula, cada átomo de mi cuerpo. Reemplazo imaginariamente tu ausencia con una imagen del pasado, algo que se fue y nunca volverá.
Simplemente evito verte, evito sentir de nuevo el calor abrasante en mis mejillas, el ardor en mi garganta, y las ansias incontrolables de mi cuerpo de sentir el cálido roce de tu piel sumergida en el tiempo. Evito verte porque simplemente no saberte ajeno, saberte cerca y a la vez lejos.
No eres mío, nunca lo fuiste, esperaré a que lo puedas ser.
Mientras tanto me abrazo a una ilusión perdida, a una meta inalcanzable y un sueño que sólo se cumple en los momentos perdidos en el tiempo.
Eso de abrazarse a un fantasma no da calor, los recuerdos son para usarse de trampolín, no de colchón. Cuando la memoria amarra es mejor la amnesia, hablo de construir una memoria liberadora, en la que el recuerdo acompañe el paso a paso y no amarre a un punto específico.
ResponderBorrarBien escrito, resalto la ortografía. Cuidado con un par de errorcitos de sintaxis (ahí te dejo la inquietud para que los encuentres).
Te estaré leyendo.
¡Alegría!